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Los caballos padecen una alergia de una partícula, que normalmente se encuentra en el heno y la paja, conocida como esporas füngicas. Estos esporas son lo suficientemente pequeñas y ligeras que se asientan en la parte más profunda de los pulmones, donde pueden estar en contacto directo con el tejido pulmonar delicado.
Los pulmones de los caballos contienen miles de diminutas vías respiratorias. Una espora fúngica que tuviera acceso al alveolo de un caballo alérgico desencadenaría una reacción local. Las vías respiratorias se estrecharían, habría un exceso de mucosidad y la pequeña sección pulmonar no sería funcional. Mientras más esporas se respiren, más segmentos pulmonares diminutos dejarán de funcionar. Colin Vagal MRCVS |
El heno y la paja se infectan de hongos que liberan esporas dentro de las grietas entre cada una de las raíces de la fibra. El caballo cuando se sacude hace que éstas se dispersen por el aire, moviéndose libremente por la paja o el heno. El caballo, entonces, respira esta niebla invisible de esporas fúngicas. COPD (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) muy parecida al asma humano, está causada por una reacción alérgica en los pulmones después de haber inhalado esporas provenientes de heno y paja mohosos. Se ha calculado que un caballo que coma heno muy contaminado podría inhalar hasta diez mil millones de estas esporas en cada respiro. Bruce Goran BSc, BVM&S, MRCVS |